martes, 24 de noviembre de 2015

Educando el Cerebro



EDUCANDO EL CEREBRO

MSc. María Elva Ramírez S.
Correo: mariaelva15@gmail.com

Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno.
Con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.

Aristóteles, Ética a Nicómaco.

Con el pasar de los años a medida que avanza el conocimiento científico se ha logrado demostrar que la enseñanza tradicional ya no cubre las expectativas para las nuevas generaciones.  Se ha evidenciado que el aprendizaje basado en la memorización no es la mejor manera de lograr que nuestros estudiantes se apropien de un aprendizaje significativo. 

Al respecto, los docente en la actualidad no tienen excusa para dejar a un lado su capacitación en relación a: ¿Cómo aprende el cerebro?, lo que constituye la base para enseñar, por lo cual es necesario conocer algo sobre su estructura.  Durante toda la historia de la humanidad las emociones han estado presente en las aulas de clase, pero no siempre se han tomado en cuenta, ha predominado la razón y la lógica sobre la inteligencia emocional. En la actualidad, especialmente desde el año 1996 se ha venido concienciando que el cociente intelectual no garantiza el éxito en la vida, en contraposición a esta afirmación diversos estudios científicos han logrado comprobar que una persona que posee la inteligencia emocional  y por ende dominio de la inteligencia intrapersonal e interpersonal puede tener garantizado su éxito a nivel personal, profesional, familiar y social.

En este sentido Goleman (1996), plantea en su libro inteligencia emocional un ejemplo muy claro en relación a inteligencia emocional y cociente intelectual:

El CI no basta para explicar los destinos tan diferentes de personas que cuentan con perspectivas, educación y oportunidades similares. Durante la década de los cuarenta, un período en el que —como ocurre actualmente— los estudiantes con un elevado CI se hallaban adscritos a la Ivy League de universidades, (La Ivy League constituye un grupo selecto de ocho universidades privadas de Nueva Inglaterra famosas por su prestigio académico y social.) se llevó a cabo un seguimiento de varios años de duración sobre noventa y cinco estudiantes de Harvard que dejó meridianamente claro que quienes habían obtenido las calificaciones universitarias más elevadas no habían alcanzado un éxito laboral (en términos de salario, productividad o escalafón profesional) comparativamente superior a aquellos compañeros suyos que habían alcanzado una calificación inferior. Y también resultó evidente que tampoco habían conseguido una cota superior de felicidad en la vida ni más satisfacción en sus relaciones con los amigos, la familia o la pareja (p.26).

Para concluir, se resalta la importancia de una “educación consciente de los aportes que la Neurociencia le puede aportar”, la misma debe concebirse de forma interdisciplinaria, esta visión y práctica proporcionará a las nuevas generaciones el reconocimiento del potencial humano  como un ser bio-psico-social que tiene un cumulo de experiencias, pensamientos, sentimientos, emociones y habilidades dejando atrás la educación tradicional para de esta manera lograr que desde los primeros años de vida en los niños y niñas se promueva una educación que multiplique las conexiones entre las neuronas y entienda los cambios que se manifiestan en la etapa de la adolescencia lo que como consecuencia les genera conductas y emociones que son características propias del ser humano en esa etapa del desarrollo, por lo que la educación emocional para el reconocimiento y control de la emociones debe formar parte de la enseñanza integral del individuo.

Referencias: Goleman, D. (1996). Inteligencia Emocional.  Katros.  Información en línea. Disponible en:  http://www.hacienda.go.cr/cifh/sidovih/cursos/material_de_
apoyo-F-C-IFH/2MaterialdeapoyocursosCICAP/5InteligenciaEmocional/Inteligencia
mocional.pdf

MSc. María Elva Ramírez S.
Psicopedagoga

Correo Electrónico: mariaelva15@gmail.com

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